La de India

15,00

La de India

15,00

47 disponibles

Descripción

Esta libreta es parte de una edición limitada de 50 libretas escritas a mano por la escritora India. India compuso el poema para este proyecto, un tema que reivindica la salud mental de las mujeres y su búsqueda por la autoestima.
Cada portada es una estrofa del poema, por lo que cada libreta se convierte en una obra de arte única.

Tamaño: A5
No. de hojas interiores: 100
Gramaje: 120
Material de cobertura: papel efecto lienzo
Color guarda: blancas con trama en color negro
Color anillas: bronce metalizado
Algunas libretas podrían estar manchadas por la artista durante su manipulación. El fragmento concreto del poema no se puede elegir y se enviarán de forma aleatoria. Cada libreta se envía bien protegida.

Obras de arte firmadas por la artista.

Pintadas a mano, no hay 2 iguales.

Ediciones limitadas de 50 unidades.

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EL POEMA DE INDIA

EL POEMA DE INDIA

EL POEMA DE INDIA

Renuncié a todo.
No era yo, sino lo que querían de mí.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Tía, te juro que yo sentía cómo me escapaba.
Como cuando se suelta el globo de las manos de un pequeño guiri, así mismo me escapaba de mí, pero me agarré más fuerte que nunca. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Ya no sentía frío, no sentía nada. Ni hambre.
Ni ganas de un porro ni de un beso ni de nada. Na de na. Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Me da miedo no saber quién soy después de tantos cambios… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

A veces me miraba por mucho rato en el espejo, pero otras me tapaba los ojos con la mano.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Me encantaría que mi yo del pasado sintiera esa satisfacción en el corazón que da después de lograr algo que tanto costó.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Con cada persona sentía la misma sensación de vacío.
Estaba buscando en los demás algo que solo podía encontrar en mí.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Eran mis mismas manos. La misma uña partida, el mismo tatuaje poco cuidado y los mismos dedos, copia genética de mi madre, pero no me reconocía. No era yo. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Había noches que no podía dormir, me pasaba la noche carcomiéndome la cabeza, girando de lado a lado en la cama como un niñato en la orilla de la Barceloneta.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Hojalá nunca me pregunten cómo pasó todo, porque pasé de ser otra persona a alguien que estoy conociendo. ¿Se entiende?
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Mareada de vermut, de noche, de resacas. Estaba llenando un vacío con cuchillas.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

¿Acaso me salté la clase donde e enseñan a convivir con tu nuevo yo? Sería bueno tener el dato por cualquier cosa.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Córtenme Netflix, la luz, los gigabytes o háganme las croquetas al horno. Me da igual, estando conmigo siempre sobrevivo.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Conocerme era lo que más quería.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Qué irónico porque he vivido conmigo toda la vida. En teoría… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

¿Nunca te ha pasado que te miras tanto que te encuentras rara? 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Rompí el puzzle en el que no encajaba.
“A la mierda” pensé.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

A veces vuelvo a ese día donde no paraba de llorar y me abrazo. Me abrazo mucho.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Siempre duele la ausencia de ti misma, solo que a veces un poquito menos.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

¿Tú sabes lo fuerte de no reconocerte? No saber quién eres es la pesadilla moderna.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Yo pensaba que era normal mirarse y no satisfacerse… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

A ratos es como “ya, ¿y ahora?”, y otros más rollo “ya, ¡ahora!”. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

El miedo me estaba comiendo a bocados, se le caía la baba por mí y yo me quedé en blanco.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Obvio que no era normal sentirme encerrada dentro de mí… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Me costó entender que mi refugio soy yo misma. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Me encanta saber que estoy siendo la mujer que anhelaba ser cuando me sentía vacía.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Supieras todas las veces que lloré a destajo escuchando alguna playlist emo que me consumía el alma como a una quinceañera triste.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Claro que te entiendo, se siente como un estacionamiento vacío. Enorme, desolador y con un eco eterno.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Joder, qué tozuda tuve que ser para aguantar tanto sin volverme loca. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Enfurecida. Cansada. Triste. Eufórica. Muerta de risa. Viva de algo. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

¿Por qué nadie nunca nos dijo que en algún momento de nuestra vida íbamos a sentirnos en una puta cuerda floja?
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Está bien partir de cero. Está bien equivocarte. Está bien. Estarás bien. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Hubo guerras que no gané y todo bien. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Pensaba que nunca me ganaría el cielo, pero tampoco lo quería… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

La incertidumbre me corría hasta por las venas, me bombeaba el corazón. “Mierda”.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Y así fue como, un día, mis hormonas y mis células y mis pupilas y mis poros y mis nudillos y mi cabello y mis uñas se hicieron uno para abrazarme.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Mola darte cuenta que eres tu mejor compañía. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Perdí el miedo, pero me encontré a mí. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

El dolor y las cicatrices se quedaron conmigo como un friendly reminder de que me convertí en mi mejor versión.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Aprendí a sentir compasión de mí misma.
Me preocupaba por todos, pero a mí que me dieran. 

Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

A mi “yo” del pasado: gracias por tanto. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

La fiesta se había acabado, ya no quedaba nadie, solo yo… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Tengo que dejar de ser mi propio verdugo. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Estaba lleno de gente. Todos querían algo de mí y yo no sabía qué darles… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

No entiendo por qué mi opinión no me importaba… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Enfrenté todos mis demonios; era todo o nada. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Mi mejor versión también se equivoca. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Soy eternamente agradecida, pero de mí. Mi pecho ha aguantado y esquivado más balas de las que recuerdo.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Fue bonito comprender que un salto al vacío no siempre es el final… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo. 

Aprender a estar sola fue aceptarme y perdonarme. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

 

 

 

 

   

Renuncié a todo.
No era yo, sino lo que querían de mí.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Tía, te juro que yo sentía cómo me escapaba.
Como cuando se suelta el globo de las manos de un pequeño guiri, así mismo me escapaba de mí, pero me agarré más fuerte que nunca. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Ya no sentía frío, no sentía nada. Ni hambre.
Ni ganas de un porro ni de un beso ni de nada. Na de na. Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Me da miedo no saber quién soy después de tantos cambios… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

A veces me miraba por mucho rato en el espejo, pero otras me tapaba los ojos con la mano.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Me encantaría que mi yo del pasado sintiera esa satisfacción en el corazón que da después de lograr algo que tanto costó.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Con cada persona sentía la misma sensación de vacío.
Estaba buscando en los demás algo que solo podía encontrar en mí.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Eran mis mismas manos. La misma uña partida, el mismo tatuaje poco cuidado y los mismos dedos, copia genética de mi madre, pero no me reconocía. No era yo. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Había noches que no podía dormir, me pasaba la noche carcomiéndome la cabeza, girando de lado a lado en la cama como un niñato en la orilla de la Barceloneta.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Hojalá nunca me pregunten cómo pasó todo, porque pasé de ser otra persona a alguien que estoy conociendo. ¿Se entiende?
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Mareada de vermut, de noche, de resacas. Estaba llenando un vacío con cuchillas.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

¿Acaso me salté la clase donde e enseñan a convivir con tu nuevo yo? Sería bueno tener el dato por cualquier cosa.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Córtenme Netflix, la luz, los gigabytes o háganme las croquetas al horno. Me da igual, estando conmigo siempre sobrevivo.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Conocerme era lo que más quería.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Qué irónico porque he vivido conmigo toda la vida. En teoría… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

¿Nunca te ha pasado que te miras tanto que te encuentras rara? 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Rompí el puzzle en el que no encajaba.
“A la mierda” pensé.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

A veces vuelvo a ese día donde no paraba de llorar y me abrazo. Me abrazo mucho.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Siempre duele la ausencia de ti misma, solo que a veces un poquito menos.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

¿Tú sabes lo fuerte de no reconocerte? No saber quién eres es la pesadilla moderna.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Yo pensaba que era normal mirarse y no satisfacerse… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

A ratos es como “ya, ¿y ahora?”, y otros más rollo “ya, ¡ahora!”. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

El miedo me estaba comiendo a bocados, se le caía la baba por mí y yo me quedé en blanco.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Obvio que no era normal sentirme encerrada dentro de mí… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Me costó entender que mi refugio soy yo misma. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Me encanta saber que estoy siendo la mujer que anhelaba ser cuando me sentía vacía.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Supieras todas las veces que lloré a destajo escuchando alguna playlist emo que me consumía el alma como a una quinceañera triste.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Claro que te entiendo, se siente como un estacionamiento vacío. Enorme, desolador y con un eco eterno.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Joder, qué tozuda tuve que ser para aguantar tanto sin volverme loca. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Enfurecida. Cansada. Triste. Eufórica. Muerta de risa. Viva de algo. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

¿Por qué nadie nunca nos dijo que en algún momento de nuestra vida íbamos a sentirnos en una puta cuerda floja?
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Está bien partir de cero. Está bien equivocarte. Está bien. Estarás bien. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Hubo guerras que no gané y todo bien. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Pensaba que nunca me ganaría el cielo, pero tampoco lo quería… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

La incertidumbre me corría hasta por las venas, me bombeaba el corazón. “Mierda”.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Y así fue como, un día, mis hormonas y mis células y mis pupilas y mis poros y mis nudillos y mi cabello y mis uñas se hicieron uno para abrazarme.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Mola darte cuenta que eres tu mejor compañía. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Perdí el miedo, pero me encontré a mí. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

El dolor y las cicatrices se quedaron conmigo como un friendly reminder de que me convertí en mi mejor versión.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Aprendí a sentir compasión de mí misma.
Me preocupaba por todos, pero a mí que me dieran.

Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

A mi “yo” del pasado: gracias por tanto. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

La fiesta se había acabado, ya no quedaba nadie, solo yo… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Tengo que dejar de ser mi propio verdugo. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Estaba lleno de gente. Todos querían algo de mí y yo no sabía qué darles… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

No entiendo por qué mi opinión no me importaba… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Enfrenté todos mis demonios; era todo o nada. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Mi mejor versión también se equivoca. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Soy eternamente agradecida, pero de mí. Mi pecho ha aguantado y esquivado más balas de las que recuerdo.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Fue bonito comprender que un salto al vacío no siempre es el final… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Aprender a estar sola fue aceptarme y perdonarme. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

 

 

 

    

Renuncié a todo.
No era yo, sino lo que querían de mí.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Tía, te juro que yo sentía cómo me escapaba.
Como cuando se suelta el globo de las manos de un pequeño guiri, así mismo me escapaba de mí, pero me agarré más fuerte que nunca. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Ya no sentía frío, no sentía nada. Ni hambre.
Ni ganas de un porro ni de un beso ni de nada. Na de na. Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Me da miedo no saber quién soy después de tantos cambios… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

A veces me miraba por mucho rato en el espejo, pero otras me tapaba los ojos con la mano.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Me encantaría que mi yo del pasado sintiera esa satisfacción en el corazón que da después de lograr algo que tanto costó.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Con cada persona sentía la misma sensación de vacío.
Estaba buscando en los demás algo que solo podía encontrar en mí.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Eran mis mismas manos. La misma uña partida, el mismo tatuaje poco cuidado y los mismos dedos, copia genética de mi madre, pero no me reconocía. No era yo. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Había noches que no podía dormir, me pasaba la noche carcomiéndome la cabeza, girando de lado a lado en la cama como un niñato en la orilla de la Barceloneta.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Hojalá nunca me pregunten cómo pasó todo, porque pasé de ser otra persona a alguien que estoy conociendo. ¿Se entiende?
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Mareada de vermut, de noche, de resacas. Estaba llenando un vacío con cuchillas.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

¿Acaso me salté la clase donde e enseñan a convivir con tu nuevo yo? Sería bueno tener el dato por cualquier cosa.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Córtenme Netflix, la luz, los gigabytes o háganme las croquetas al horno. Me da igual, estando conmigo siempre sobrevivo.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Conocerme era lo que más quería.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Qué irónico porque he vivido conmigo toda la vida. En teoría… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

¿Nunca te ha pasado que te miras tanto que te encuentras rara? 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Rompí el puzzle en el que no encajaba.
“A la mierda” pensé.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

A veces vuelvo a ese día donde no paraba de llorar y me abrazo. Me abrazo mucho.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Siempre duele la ausencia de ti misma, solo que a veces un poquito menos.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

¿Tú sabes lo fuerte de no reconocerte? No saber quién eres es la pesadilla moderna.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Yo pensaba que era normal mirarse y no satisfacerse… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

A ratos es como “ya, ¿y ahora?”, y otros más rollo “ya, ¡ahora!”. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

El miedo me estaba comiendo a bocados, se le caía la baba por mí y yo me quedé en blanco.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Obvio que no era normal sentirme encerrada dentro de mí… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Me costó entender que mi refugio soy yo misma. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Me encanta saber que estoy siendo la mujer que anhelaba ser cuando me sentía vacía.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Supieras todas las veces que lloré a destajo escuchando alguna playlist emo que me consumía el alma como a una quinceañera triste.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Claro que te entiendo, se siente como un estacionamiento vacío. Enorme, desolador y con un eco eterno.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Joder, qué tozuda tuve que ser para aguantar tanto sin volverme loca. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Enfurecida. Cansada. Triste. Eufórica. Muerta de risa. Viva de algo. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

¿Por qué nadie nunca nos dijo que en algún momento de nuestra vida íbamos a sentirnos en una puta cuerda floja?
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Está bien partir de cero. Está bien equivocarte. Está bien. Estarás bien. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Hubo guerras que no gané y todo bien. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Pensaba que nunca me ganaría el cielo, pero tampoco lo quería… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

La incertidumbre me corría hasta por las venas, me bombeaba el corazón. “Mierda”.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Y así fue como, un día, mis hormonas y mis células y mis pupilas y mis poros y mis nudillos y mi cabello y mis uñas se hicieron uno para abrazarme.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Mola darte cuenta que eres tu mejor compañía. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Perdí el miedo, pero me encontré a mí. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

El dolor y las cicatrices se quedaron conmigo como un friendly reminder de que me convertí en mi mejor versión.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Aprendí a sentir compasión de mí misma.
Me preocupaba por todos, pero a mí que me dieran.

Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

A mi “yo” del pasado: gracias por tanto. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

La fiesta se había acabado, ya no quedaba nadie, solo yo… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Tengo que dejar de ser mi propio verdugo. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Estaba lleno de gente. Todos querían algo de mí y yo no sabía qué darles… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

No entiendo por qué mi opinión no me importaba… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Enfrenté todos mis demonios; era todo o nada. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Mi mejor versión también se equivoca. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Soy eternamente agradecida, pero de mí. Mi pecho ha aguantado y esquivado más balas de las que recuerdo.
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Fue bonito comprender que un salto al vacío no siempre es el final… 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

Aprender a estar sola fue aceptarme y perdonarme. 
Ahora estoy bailando sin zapatos en el living de mi casa y nunca antes me sentí tan mía, tan yo.

 

 

   

   

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